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ENCUENTRO DE LA FSM Y LA CGTP SOBRE LA UNIDAD SINDICAL

Agosto 2006, Lima, Perú.


Por Valentín Pacho, Secretario General Adjunto de la FSM.

Apreciados compañeras y compañeros de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) herederos y portadores de los principios clasistas y revolucionarios, y de las banderas de lucha, que nos legó nuestro gran Amauta José Carlos Mariátegui.

Siento emoción al encontrarme con destacados dirigentes nacionales y regionales que componen nuestra central mariateguista. A muchos de los aquí presentes tuve el honor de conocerlos, y trabajar juntos, y a otros los veo primera vez, son de la nueva generación y por ende garantía del futuro.

Aunque en mi condición de ex Secretario General de la CGTP me hubiera gustado referirme a la situación y perspectivas del movimiento sindical del Perú, hoy voy a hablar como dirigente de la Federación Sindical Mundial (FSM) sobre la Unidad Sindical motivo de este encuentro.

1 INTRODUCCION.

Unidad es algo que suena hermoso, fue anhelo de siempre de los trabajadores, sigue siendo utopía. Que buena sería la unidad de todos los pobres que son la gran mayoría en cada país. Entonces, no serían elegidos gobiernos neoliberales. Pero, lamentablemente, hay grandes sectores de pobres que apoyan con su voto a partidos o caudillos pro-neoliberales.

¿Por qué ocurre eso? Porque los poderes económicos tienen sus partidos políticos bien financiados más las estructuras de éstos a su servicio y, con ello, manipulan la conciencia de los pobres. La unidad de los pobres no funciona, porque no hay conciencia política suficiente como para distinguir a los partidos políticos o caudillos vestidos con piel de oveja.

Igual ocurre con los trabajadores y sus sindicatos. Los hechos suscitados en el mundo nos han demostrado, que hay grandes sectores del movimiento sindical que han hecho el juego al gran capital y al imperialismo convirtiéndose, en muchos casos, en brazos sociales de partidos reaccionarios y gobiernos pro imperialistas. Así surgió el “amarillaje” sindical o el sindicalismo reformista. Por supuesto, en esto juegan un papel preponderante las cúpulas sindicales ayudadas por funcionarios o testaferros pagados por fundaciones financiados por los poderes económicos. Al respecto convendría analizar lo ocurrido en cada país y cada continente.

El otro sector es el movimiento sindical de tendencia clasista, revolucionaria. En esta tendencia los trabajadores militan o simpatizan con partidos políticos de orientación marxista, hacen esfuerzos por desarrollar y consolidar la conciencia de clase, impulsan la lucha sindical no solamente por reivindicaciones economicistas sino también por la transformación del sistema social injusto, su lucha tiene contenido reivindicativo y político. Por estas razones, en la mayoría de los casos, son los sindicalistas clasistas los que han tenido que soportar las represiones más crueles, persecuciones, despidos, encarcelamientos, torturas, asesinatos. Esto nunca lo han sufrido los amarillos ni los reformistas.

Históricamente, el amarillaje sindical ha hecho mucho daño no solamente a la unidad del movimiento sindical sino a la clase obrera en general. En el terreno de las ideas, el Reformismo Sindical nunca ha podido absorber al sindicalismo clasista y revolucionario. Sin embargo, ser
consecuente y leal a los principios es muy duro y difícil; hay que enfrentar mil dificultades, soportar campañas sucias, marginaciones y discriminaciones. A veces no todos pueden resistir, hay muchos que se rinden o caen en el oportunismo no por las represiones sino por su debilidad política e ideológica.

Pero nos alienta ver y constatar que, a pesar de haber quedado momentáneamente en minoría, el movimiento sindical clasista y revolucionario mantienen en alto sus principios, no claudica ni se deja arrastrar por la socialdemocracia que, para engañar, utiliza un discurso izquierdista pero los hechos los desnuda.

En los países, donde son gobierno, los socialdemócratas sólo administran las políticas neoliberales con algunas medidas efectistas y asistencialista, para calmar las protestas, pero no se atreven hacer cambios que toquen las estructuras económicas o políticas. Lo mismo hacen en los sindicatos quitándoles el filo revolucionario a los mismos y, como remedio, pregonan el llamado DIALOGO SOCIAL en lugar de la confrontación con el modelo social. Con el discurso ya conocido de que EL MUNDO HA CAMBIADO se jactan de ser mayoría pero, en el contexto de lucha de clases, cantidad no significa que tengan la razón porque el nazifascismo con Hitler a la cabeza también tuvo absoluta mayoría en Alemania en Italia, España y otros lugares; así como en el Perú Fujimori tuvo mayoría abrumadora hasta el colmo de ser reelegido y al final resultó un traidor, faltó a su promesa con los electores incautos.

2 DAR UNA MIRADA A LA HISTORIA.

Para comprender el porqué el movimiento sindical está dividido es necesario dar un pequeño repaso a la historia. Aunque algunos amigos me aconsejan que es mejor no referirse a al historia, probablemente me lo dicen de buena intención, pero ¿si no aprendemos las experiencias del pasado como podemos superar los errores?. Los neoliberales ya decretaron EL FIN DE LA HISTORIA pero los luchadores sociales, y más aún si somos revolucionarios, no podemos olvidar la historia. La historia de las luchas de la clase obrera es un patrimonio escrito con sangre. Cuanto nos ayudaría a enfrentar la actual situación si conociéramos la historia.

Desde los albores de la aparición de los sindicatos, que comenzó en Europa, la importancia de la unidad sindical estaba entre los principales objetivos. Muchos pensadores y revolucionarios hicieron grandes aportes al respecto y, a los trabajadores asalariados y explotados, les dio la categoría de CLASE OBRERA. Los geniales Carlos Marx y Federico Engels escribieron el Manifiesto Comunista en 1848 el cual termina con un llamado que retumbó en todos los rincones del planeta: ¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNIOS!

Este Manifiesto fue la culminación de todo un proceso de esclarecimientos y precisiones. La lucha de los sindicatos tenía que darse en el marco de la LUCHA DE CLASES y, naturalmente, EN EL TERRENO DE LA LUCHA DE LAS IDEAS. Con ello, la clase obrera, o el proletariado, debía asumir una posición política. El Manifiesto Comunista ayudó a impulsar la conciencia de clase en los trabajadores de aquella época pero, al mismo tiempo, generó pánico y recelo en el gran capital y, las fuerzas reaccionarias no se quedaron con los brazos cruzados. Sin embargo, hoy, muy pocos hablan de Marx, Engels. Lenin y de otros grandes pensadores revolucionarios.

Desde aquellos años, se vislumbraba la necesidad de la unidad sindical pero, no las unidades por la unidad, sólo por reivindicaciones gremiales, sino la unidad basadas en principios, programas y objetivos políticos que contribuyan a la transformación de la sociedad, encuadradas en la lucha de clases. Dos ejemplos nos pueden explicar:

La Comuna de París (1871), fue una de las experiencias más importantes porque hubo una revolución cuyos principales protagonistas fueron los obreros, campesinos y demás sectores sociales pauperizados al que se plegaron muchos intelectuales progresistas.

Esa unidad entre los trabajadores del campo y la ciudad tuvo objetivos políticos y programa claros, no fue una acción por simples reivindicaciones gremiales sino por la TOMA DEL PODER para derribar al poder burgués e instaurar un Estado de nuevo tipo para generar los cambios y las transformaciones sociales. Una de las principales medidas fue la ABOLICIÓN DE LA EXPLOTACION DEL HOMBRE POR LE HOMBRE. La Comuna de París decidió importantes medidas de gran contenido político, económico y social, Sería bueno analizar el significado de la Comuna de París. Esta experiencia tuvo corta duración. Pero, la burguesía tanto de Francia como el resto de Europa se unieron y desataron la represión más cuenta y sanguinaria. Así quedó demostrado que, en la lucha de clases, no hay tregua ni perdón. La burguesía no perdona.

La Revolución Bolchevique, o Revolución de octubre de 1917, fue el acontecimiento más trascendental del siglo XX, bajo la conducción del legendario LENIN, que causó conmoción en todos los rincones del planeta. Pero el triunfo de esta revolución no hubiera sido posible sin la sólida unidad de la clase obrera y el campesinado ruso los que participaron porque tenían como objetivos políticos, la toma del poder, la Revolución no fue por reclamaciones gremiales. Obreros y campesinos derrocaron la dictadura de la burguesía del régimen zarista e instauraron el Socialismo.

Este hecho histórico impulsó las luchas de la clase obrera en todo el mundo y dió fuerza moral a las fuerzas progresistas y revolucionarias hacia los cambios profundos. Pero, al mismo tiempo, provocó la ira del gran capital y del imperialismo que dispusieron todo su poderío económico y estructura política para intensificar la confrontación al socialismo. La percusión y odio contra las fuerzas progresistas y revolucionarias en todos los continentes fueron duras. La experiencia socialista duró 70 años. Hace más 16 años que el campo socialista fue derrotado, pero no vencido, y el imperialismo se quedó como dueño del mundo. Se festejó en todas las formas, sus panegíricos gritaban a los cuatro vientos: ¡se acabó el socialismo, murió el comunismo!, ¡no más revoluciones! Y, en el ámbito sindical decían, ¡se acabó la FSM!, es el FIN DE LA HISTORIA, ahora solo un pensamiento debe aceptarse e integrarse a la Globalización Neoliberal. Las consecuencias de esto la estamos sufriendo en todo el mundo.

Nos ayudaría mucho analizar y evaluar los aciertos y errores de los 70 años de la experiencia del socialismo pero, no porque haya perdido una batalla debemos renunciar a esa esperanza, ni querer colocarnos al centro, porque ese tipo de actitudes no educa ni ayuda a las masas que siguen aspirando por un cambio profundo al actual sistema social.

Los hechos mencionados hasta aquí nos muestran que, la Unidad Sindical se da históricamente no solamente en función de objetivos reivindicativos sino, también, en función de objetivos políticos e ideológicos. No es posible encerrar las acciones del sindicato sólo en el nivel reivindicativo porque eso conduce a quitarle el filo revolucionario. Mientras que, el capital, además de preocuparse en la parte reivindicativa -ganar más-, fundamentalmente prioriza consolidar su política e ideología para garantizar su dominio.

Sin embargo, el pensamiento obrero nunca ha sido homogéneo y los niveles de conciencia siempre han sido desiguales. Los capitalistas siempre han tratado de influir en el pensamiento y la acción de su contrario histórico. Los capitalistas promovieron la teorización de sus actos contratando a pensadores ( testaferros) encargados de divulgar entre los trabajadores una ideología ajena y contraria a sus intereses. Por el contrario, los pensadores revolucionarios han tratado de aclarar los objetivos históricos del proletariado.

Ya, a comienzos del siglo XX se manifestaba las diferentes concepciones y posiciones políticas en el movimiento sindical de entonces. En 1913 apareció la Federación Sindical Internacional (FSI) de orientación reformista. En 1920 se crea la Confederación Sindical de Cristianos (CSC), evidentemente apoyados por el Vaticano. Esta organización no reconocía la lucha de clases basados en su religión. Por eso esos mismos años se constituyó la Confederación Internacional Sindical (CIS) conformado por sindicalistas revolucionarios y otros influenciados por el pensamiento de Carlos Marx, Federico Engels y Lenin, que ya era conocido por sus sus ideas, y tal es así que posteriormente ésta organización sindical CIS toma el nombre de Internacional Sindical Roja, en consonancia con las repercusiones del triunfo de la Revolución Bolchevique.

Jamás, las tendencias pro-burguesas han logrado avances sustanciales sino retrocesos. Las consecuencias dolorosas de la I y II Guerra Mundial empujó a los trabajadores y sus sindicatos a pensar en la posibilidad de la unidad. Además, porque hasta ese momento el imperialismo no pudo hacer fracasar a la Revolución Bolchevique, por el contrario se fortalecía el socialismo al derrotar al Nazifascismo con la toma de Berlin por el Ejercito Rojo.

3 CREACION DE LA FEDERACION SINDICAL MUNDIAL (FSM) COMO LA UNICA
INTERNACIONAL SINDICAL.

Una vez terminada la segunda Guerra Mundial, en 1945, con la derrota del Nazifascismo, en junio del mismo año, se constituyó la Organización de la Naciones Unidas (ONU) como garantía de la paz en el mundo para el futuro (¿?). En octubre del mismo año, los sindicatos del planeta realizaron el esfuerzo más grande y crearon a la Federación Sindical Mundial (FSM) como la única internacional sindical. Estos dos acontecimientos fueron los importantes logros del siglo XX.

Pero, en ese nuevo panorama mundial, la humanidad se encontraba frente a DOS opciones bien marcadas: 1) el Socialismo y, 2) el Capitalismo en su fase superior o Imperialismo. Esta situación repercutió en cada uno de los países y continentes e, inevitablemente, también en los trabajadores y sus sindicatos. Los poderes económicos mundiales encabezados por el imperialismo norteamericano puso en acción toda su maquinaria y estructura, en todos los campos y niveles, para agredir y desaparecer a la Unión Soviética y todo el campo socialista. En los países capitalistas, la persecución y atanización a todos los partidos comunistas y militantes e, incluso, simpatizantes fue feroz. Igual ensañamiento ocurrió contra los sindicalistas clasistas.

4 EL GRAN CAPITAL EL IMPERIALISMO DECIDEN DIVIDIR A LA FSM.

La creación de la Federación Sindical Mundial (FSM) fue de orientación antimperilista, de lucha frontal contra el colonialismo, en apoyo resuelto a la liberación de los pueblos en Africa, Asia y otros, con los principios de la solidaridad internacionalista. En la confrontación para reducir el poderío del gran capital puso en alerta roja a los grandes poderes económicos. Pronto, la estrategia del imperialismo entró en acción. El Departamento de Estado norteamericano, y la CIA, con apoyo financiero de las transnacionales en auge utilizaron no solamente a los testaferros sino a los propios sindicalistas de los sindicatos AFL-CIO de los Estados Unidos y los sindicatos de TUC-de Inglaterra, quienes encabezaron todo el tinglado para la escisión de la FSM, y lograron arrastrar para los efectos a muchos dirigentes sindicales de otros países. Se valieron, como argumento, de uno de los debates en ese entonces sobre la OTAN impuesta por EE.UU pero, en el fondo, esa fuerza militar era para agredir al campo socialista cosa que la FSM lo condenaba sobre la base de su programa de rechazo a las guerras imperialistas. Los escisionistas de la FSM convocaron su congreso en Londres, en 1949, y crearon la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) logrando dividir a la FSM.

Años más tarde, en 1954, se crea otra internacional sindical: la Confederación Mundial del Trabajo (CMT), propiciada por organizaciones de cristianos (círculos católicos obreros). El Vaticano estuvo involucrado políticamente y, por su puesto, con aporte financiero. Tanto a la CIOSL como a la CMT los unía su anticomunismo y, ambas, desarrollaron un intenso trabajo para dividir la movimiento sindical en cada país y en cada continente. De esa manera, se abrió un frente importante en el ámbito sindical contra el campo socialista. El plan del imperialismo se cumplía al pie de la letra.

5 ¿QUIEN GENERÓ LA GUERRA FRIA?

Algunos quieren confundir aduciendo que la división del movimiento sindical se debió a la Guerra Fría. La realidad es otra. Esa etapa se caracterizó porque el imperialismo, al término de la Segunda Guerra Mundial, temía el avance del campo socialista encabezado por la ex Union Soviética, pero al mismo tiempo, veía como las fuerzas progresistas y revolucionarias en cada uno de los países lograban apoyo popular. El sindicalismo clasista, a pesar de todo, crecía en este período, las potencias colonialistas son expulsadas de Africa y Asia, la confrontación; entre los dos sistemas sociales fue muy dura.

La reacción del imperialismo fue feroz. En el aspecto militar, tenía al mundo en constante suspenso y temor con la amenaza de guerra, incluso nuclear; para ello, incrementó el poderío bélico de la OTAN, desarrolló la carrera armamentista a niveles altamente sofisticados y de destrucción, propició guerras entre países pobres y los endeudó con la venta de armas, lo que obligó al campo socialista a invertir más recursos, también, en la fabricación de armas para defenderse.

En el aspecto político, el imperialismo con toda su estructura y mediante los medios de comunicación y diversas instituciones impulsó una campaña de satanización, despolitización y desideologización de las masas recurriendo a la mentira y al chantaje contra el comunismo y el campo socialista. El imperialismo, por medio del Pentágono y la CIA, llegó a controlar y concienciar a los miembros de las fuerzas armadas de los países del tercer mundo poniéndolos a su servicio, no tuvo escrúpulos para propiciar los golpes de Estado e instaurar las dictaduras más sanguinarias utilizando a los militares a quienes también los formaban en las técnicas de torturas más crueles para ensañarse contra los comunistas y miembros de las fuerzas de izquierda. Cientos de miles de sindicalistas clasistas y demás luchadores sociales, sufrieron las torturas, persecuciones, secuestros, desapariciones y asesinatos. Los gobiernos proimperialistas se encargaban de cumplir el mandato del amo imperialista para aplastar el comunismo. La Guerra Fría no la generó el campo socialista sino el imperialismo y le sirvió a éste para dividir al movimiento sindical y propiciar enfrentamiento entre trabajadores.

Pues bien, cayó el campo socialista, ha perdido una batalla, ya no hay punto de equilibrio. El imperialismo y sus ayayeros gritan aleluya, se dice que ya no hay Guerra Fria ( ¿?). Se impuso el neoliberalismo pero, ahora, hay una guerra mucho más cruel: la guerra preventiva y permanente. Ahí está Yugoslavia, Afganistán, Irak, Palestina, hoy Líbano, mañana podría ser Korea del Norte, Irán, Siria. De Cuba sólo están esperando el menor descuido pero el imperialismo sabe bien que Cuba no es Afganistán.

Hoy en día la represión contra las fuerzas progresistas y el movimiento sindical clasista ya no es con los métodos que utilizaron en la guerra fría sino más sofisticados. El poder mediático es poderoso y la ideología neoliberal de dominación ha ganado terreno. La socialdemocracia, con su discurso semi izquierdista, confunde a las masas descontentas, neutraliza la confrontación con imperialismo, solo administra al neoliberalismo, los cambios de estructura no están en su agenda y, hasta este momento, ha logrado influencia y apoyo electoral en la mayoría de países; también ha logrado influencia en grandes sectores del movimiento sindical.

6 ¿FUSION O ABSORCIÓN DE LA CMT POR LA CIOSL?

En este contexto, la CIOSL y la CMT han acordado fusionarse y convertirse en nueva confederación internacional. Aparentemente, quieren dar la imagen de ser amantes de la unidad pero no es así, por cuanto no consideran a la Federación Sindical Mundial (FSM) y, demás, descartan a la Federación Nacional de los Sindicatos de China que cuenta con más de 130 millones de afiliados, la Confederación General de Trabajadores de Vietnam(CGTV), la CTC de Cuba, las centrales sindicales de Siria, Korea del Norte ... . y otros. Por tanto, los promotores de la fusión CIOSL-CMY no son tan unitarios, como tratan de aparentar, porque excluyen a quienes piensan diferente a ellos.

Como hay cinco centrales nacionales que no tienen afiliación internacional a éstas la CIOSL las quiere convencer para que entren en la nueva internacional. Pero, por la información que se tiene, sólo una estaría de acuerdo en integrarse a dicha nueva internacional, el resto no ha tomado ninguna decisión porque, seguramente, saben quién es quién. Sin embargo, la CIOSL-CMT están haciendo esfuerzos para convencer a la CGTP del Perú y ésta se afilie a dicha internacional pero la central mariateguista es una organización afiliada a la FSM (en este caso la militancia evaluará).

7 NO HAY AUTOCRÍTICA.

La fusión de la CIOSL y CMT no es tan impactante por cuanto ambas organizaciones no tienen diferencias políticas ni ideológicas. Pero, cuando quieren mostrarse como unitarios, lo ético y lógico hubiera sido hacerse una autocrítica de sus acciones en más de cinco décadas, por haber jugado papel decisivo en la división no solamente de la FSM sino del movimiento sindical en cada uno de los países y continentes. Todos tenemos derecho a superar errores y rectificar, pero hay muchos hechos que no se puede considerar simples errores. Hay actitudes y acciones que por la trascendencia, responsabilidad y consecuencias dolorosas que generaron no pueden echar tierra encima, como que nada pasó, es decir, borrón y cuenta. En política eso no es posible. Es necesario que primero haya una autocrítica seria con deslinde de responsabilidades, individuales y colectivas. Con ello, no solamente se adquiere credibilidad, sino ayudaría mucho y puede significar un aporte al movimiento sindical (la historia no admite olvidos ni desmemoriados).

La FSM también está pendiente de su autocrítica que es importante para impulsar el trabajo hacia el futuro considerando la situación actual. A la FSM, probablemente, se le pueden señalar muchos errores cometidos y esto es objeto de evaluación. Pero la FSM no traicionó a la clase obrera, jamás estuvo al servicio de la CIA ni del imperialismo, no dividió al movimiento sindical, no corrompió a ningún sindicalista, la gran mayoría de los mártires de la clase obrera en el mundo son de las filas de la FSM, ésta jamás estuvo al servicio de la patronal ni de gobiernos proimperialistas ni de las dictaduras corruptas y asesinas.

8 SI REALMENTE LA CIOSL QUIERE SER UNITARIA, ¿PORQUE NO HA INVITADO A
LA FSM PARA TRATAR EL PROBLEMA DE LA UNIDAD ENTRE LAS TRES
INTERNACIONALES SINDICALES?

La FSM nació unitaria, nunca ha arriado las banderas de la unidad de la clase obrera. Pero si se trata de hablar sobre tal unidad empezaríamos por discutir los métodos y procedimientos, las condiciones políticas, los principios de lucha, el programa de la clase obrera para la época actual, el tipo de estructura de las organizaciones, la agenda de acciones para concretar objetivos, así como una representación unificada, democrática e incluyente. La unidad de la clase obrera es un proceso ideológico y político; no es un asunto de negociación entre cúpulas por tajadas materiales o cargos sino un asunto de principios y programas.

9 LA FSM SI HIZO ESFUERZOS PARA DIALOGAR CON LA CIOSL SOBRE ACCIONES
UNITARIAS.

Si la CIOSL tiene intenciones serias de abordar el tema de la Unidad Sindical hubiera sido importante proponer iniciativas para acciones de lucha conjuntas entre las 3 internacionales, más las organizaciones sin afiliación internacional, bajo una plataforma común de lucha para todos para, luego, plasmarlas en acciones de lucha con las masas en combate. La unidad se procesa mediante acciones desde las bases eso tiene más solidez que la negociación entre cúpulas.

Hace 4 años, hubo un encuentro entre los máximos dirigentes de la CIOSL y la FSM. En reunión extra oficial realizada en Ginebra en ocasión de la Conferencia de la OIT, cuando el Secretario General de la CIOSL era BILL JORDAN, intercambiamos opiniones concernientes a las secuelas que significó las crisis asiática en México, Rusia, Brasil y otros, así como el poder de las empresas transnacionales sobre los gobiernos, cuyos efectos sobre los trabajadores era muy duro, sobre la disminución de sindicalizados y otros aspectos. Nos pareció alentador iniciar conversaciones sobre temas comunes. Por tal razón, se acordó realizar la segunda reunión, pero oficial, en Ginebra (terreno neutral). Sin embargo, después, el compañero BILL JORDAN nos comunicó que dicha reunión se haría en Bruselas. Venciendo prejuicios por parte de la FSM nuestra delegación fue a BRUSELAS y la reunión se llevó a cabo en el local de la CIOSL cuya delegación, también de alto nivel, fue presidida por el compañero Bill Jordan.

En dicha reunión, la FSM presentó por escrito SUS PROPUESTAS al Secretario General BILL JORDAN (hoy Lord de Inglaterra) quien estuvo acompañado de los principales dirigentes de la CIOSL. Al recibir y escuchar los argumentos de la delegación de la FSM manifestaron que los iba discutir con los órganos de dirección de la CIOSL y, luego, iban a responder. Hasta el día de hoy seguimos esperando. Lo nuevo es que hubo cambio de Secretario General y hoy, el nuevo, es GUY RYDER (Inglaterra) quién habla de unidad sindical pero excluye a la FSM, a los sindicatos de China, Cuba, Vietnam, ..... etc., etc.

Si fuera cierto que la CIOSL quiere la unidad nos preguntamos ¿porqué no ha invitado a la FSM para dialogar sobre la unidad del movimiento sindical?. También preguntamos ¿ porqué la CIOSL y la CMT, desde hace años, vienen incentivando mediante gusanos contrarevolucionarios la división de la CTC de Cuba?. ¿Porqué, utilizan a personas que no son sindicalistas para intentar formar sindicatos espurios? Dicen a los cuatro vientos que en Cuba no se permiten sindicatos de oposición pero, en realidad, desean sindicatos afines a la CIOSL y, continuamente, hacen denuncias ante la OIT aduciendo que en Cuba se violan libertades sindicales cuando todos sabemos que es falso?

La razón de esta campaña es muy sencilla porque la CTC es una organización sindical clasista y revolucionaria está comprometida con la Revolución Cubana. Esa clase obrera va a defender la revolución incluso con su vida como lo han reafirmado, son antiimperialistas de verdad. Ni la CIOSL ni la CMT, por mas que inviertan dólares, no podrán quebrar a la CTC porque la conciencia de los revolucionarios no se puede comprar con dólares. Por eso, la FSM se siente orgullosa de que la CTC de Cuba sea afiliada y fundadora de la FSM. La conciencia de clase y revolucionaria no se logra con dólares sino con principios y valores revolucionarios.

10 ESTAMOS FRENTE A DOS MODELOS SINDICALES.

No es necesario adornar las palabras. En el movimiento sindical del mundo hay dos modelos sindicales: 1- el sindicalismo que actúa en el marco de la conciliación de clases y, 2- el sindicalismo que actúa en el marco de la lucha de clases. La FSM está ubicada en este último porque la lucha de clases, hoy en día, está más vigente que nunca. De tal suerte que si queremos hablar de unidad, se tiene discutir cómo sería posible llegar a un consenso entre los dos pensamientos. Pero, por lo que se ve, la CIOSL descarta tal posibilidad. Por eso, desde el arranque, excluye a la FSM y a otras organizaciones que piensan diferente. Mientras, la CMT no tiene nada discutir con la CIOSL pues ambas piensan igual; lo que si discuten o están negociando son los cargos o secretarías y, la CMT, tendrá que aceptar lo que le den. Pero, en la cuestión de principios, programas, objetivos políticos e ideológicos no tienen problemas.

11 LA EXPERIENCIA DE LA CONFEDERACION EUROPEA DE SINDICATOS (CES).

Los sindicatos de Europa (hoy Unión Europea), allí donde se inició históricamente la forja de los sindicatos, por largo tiempo desempeñaron papel importante en la medida que hubo partidos comunistas y sectores de izquierda con gran arraigo popular y, por ende, fuerte presencia en el ámbito político. Pero, con el tiempo, se perdieron posiciones con la confusión creada por el eurocomunismo con el cual creían recuperarse espacios sin lograrlo, agravándose más con la caída del campo socialista. Por lo que se percibe, los sindicatos de la Unión de Europea, salvo honrosas excepciones, se han adaptado a las posiciones socialdemócratas.

En ese contexto, los sindicatos europeos han ido modificando sus posiciones y concepciones centrando su estrategia EN EL DIALOGO O NEGOCIACIÓN, en lugar de la confrontación. En sus propuestas y agenda no están por los cambios que afecten la estructura del modelo neoliberal, es decir, ACEPTAN CONVIVIR CON EL NEOLIBERALISMO aunque en el discurso digan lo contrario).

En el plano político, la Confederación Europea de Sindicatos ( CES) sirve como soporte de las políticas de los gobiernos de la Unión Europea, sus acciones están encuadradas en las reivindicaciones gremiales, ya no hablan sobre la lucha de clases y menos de la toma del poder por la clase obrera. La unidad de estos sindicatos, mediante la CES, fue posible porque coinciden en sus concepciones pero solo aglutina a los sindicatos de países de la Unión Eurpea, los sindicatos de la otra Europa pobre no están todavía considerados con derechos plenos , participan en los eventos de la CES pero en calidad de invitados u observadores . También hay que señalar que, en los países de la Unión Europea, el número de sindicalización disminuye. Por ejemplo, en Francia, bordea entre el 6 al 7 % de afiliados; esto significa que más del 90 % de los trabajadores no confían en los sindicatos. Sería importante preguntar a los trabajadores de la Unión Europea, ¿porque no se afilian a los sindicatos?

Es importante señalar de que la CES, para aceptar la afiliación de una organización en Europa, pone condiciones. A la CGT de Francia para ser aceptada le puso como condición desafiliarse de la FSM. La Central de los Sindicatos de Chipre PEO, quien por ser europea solicitó la afiliación a la CES pero, ésta, no la aceptará hasta que se desafilie de la FSM.

Evidentemente que, para los sindicatos del Tercer Mundo, como en el caso de un buen sector de organizaciones de América Latina, que sí aspiran cambios profundos y a la toma del poder, la CES no es un referente y tampoco pueden ser considerados como modelo para la unidad sindical porque los objetivos y concepciones son diferentes.

12 LA FSM SIEMPRE HA BREGADO POR LA UNIDAD PERO NO A CUALQUIER
PRECIO.

En la etapa actual en que la ideología del neoliberalismo ha ganado terreno y los gobiernos conservadores han quedado al desnudo siendo reemplazados por la socialdemocracia, cuyas políticas y poses, se orientan a contener el descontento creciente de los pueblos. Pero va a llegar el momento que también serán rebasados, por lo que, es decisivo que el movimiento sindical intensifique y forme parte en la lucha ideológica contra el neoliberalismo. La CIOSL no puede autodenominarse representante de la mayoría cuando, ateniéndonos a los datos de la propia OIT, el número de trabajadores sindicalizas en el mundo bordea entre el 17 al 18 %, lo que implica que, más del 80 % de los trabajadores del planeta no están organizados en sindicatos. La situación es sumamente grave, por eso, consideramos como exceso de sectarismo a la actitud de la CIOSL frente a la FSM.

En ese sentido, la FSM mantiene en alto las banderas de lucha por la unidad e invita una vez más a la CIOSL y a la CMT a iniciar, como primer paso, las coordinaciones para acciones conjuntas con las masas trabajadoras y pueblos en lucha por la renacionalización de los recursos naturales y las industrias estratégicas como, la energía eléctrica, petróleo, gas y agua, minería , telecomunicaciones y demás industrias nacionales básicas que fueron privatizadas y entregadas a las transnacionales. Esto podría permitir el retorno de los trabajadores que despedidos de dichas empresas privatizadas. ¿La CIOSL está dispuesta a enfrentarse a esas transnacionales cuyas sedes están en los países desarrollados?

Otra acción conjunta que podría hacerse es por la homologación salarial, es decir, un salario igual para todos los trabajadores que laboran para las transnacionales. Por ejemplo, en la minería el precio de los metales es uno solo en el mercado internacional, y cuando suben de precio ganan las transnacionales, pero los salarios de los trabajadores mineros de países ricos es más alto que el salario de los trabajadores mineros en los países del Tercer Mundo; aquí se esta produciendo un robo. Otra vez preguntamos a la CIOSL, quien dice tener como afiliados a sindicatos fuertes en países desarrollados, ¿estarían dispuestos a movilizarse con una huelga a nivel internacional para exigir la nivelación del salario del trabajador minero?. Para eso hay que asumir el principio de la solidaridad de clase, ¿podrán hacerlo?. Eso significa chocar con las transnacionales y los gobiernos guardianes del imperialismo. Las acciones podrían incluir áreas como la electricidad, banca, teléfonos, etc.

¿Estarían de acuerdo la CIOSL y la CMT en apoyar a la Revolución Cubana y a la experiencia de la Revolución Bolivariana?. Hay cientos de razones que podrían gestarse en acciones conjuntas. Así participarían las bases y, mediante la lucha y acciones unitarias, se forjaría la unidad. Estas acciones darían una mejor garantía en lugar del acuerdo entre cúpulas.

Los que integramos a la FSM reiteramos a la CIOSL y a la CMT que estamos por la unidad, y ratificamos, pero no a cualquier precio. Si se diera el caso de un proceso unitario, hacia una sola organización internacional sindical, lo primero que hay que deslindar es que no ocurra lo que sucede en la CIOSL. Actualmente, solo un pequeño grupo compuesto principalmente por los sindicatos de Estados Unidos, Inglaterra, Japón y Alemania son los que deciden la orientación de la CIOSL. Estos procedimientos no los aceptaríamos porque no es posible ir detrás de posiciones que no reflejan el sentir de la mayoría de las bases. Algo parecido ocurre en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en donde un pequeño grupo de países ricos deciden la suerte del mundo y, al final, es Estados Unidos mandan porque la estructura está diseñada así. A pesar de que a la ONU lo conforman más de 180 naciones, esa ONU de hoy no sirve, se ha convertido en un instrumento al servicio de los intereses de EE.UU.

En ese sentido, en la construcción de una Internacional Sindical se tiene que discutir el problema de la democratización de las diferentes posiciones políticas a fin de que no se imponga una sola opinión. Nos preguntamos, ¿como quedaría reflejado el pensamiento revolucionario de los sindicatos clasistas en una internacional sindical?. estos son aspectos que nos interesaría discutir.

Esta es la razón por cual actualmente se viene procesando el FORO SINDICAL INTERNACIONAL. La FSM y la Federación nacional de los Sindicatos de China, que aglutina mas de 130 millones de trabajadores, están impulsando dicho foro sindical, de carácter abierto, sin marginar a nadie. Se han sumado a esta iniciativa la Organización de Unidad Sindical de Africa (OUSA) y la Confederación Internacional de los Sindicatos Arabes (CISA).

Este Foro Sindical Internacional aspira a convertirse en Foro Internacional, con reuniones anuales. La primera sesión se realizó en Pekín en 2004 y, en 2005, en Shangai. En este último participaron todas las centrales sindicales de la India, con una población de mas de 900 millones de trabajadores y, del resto de los países de Asia, también participaron muchas organizaciones incluso afiliadas a la CIOSL. Ese fue también el caso de Brasil, con la asistencia de todas las centrales existentes en ese país. También estuvo la CLAT, de tal suerte que han estado los principales representantes de los 5 continentes. Este año está prevista la participación de mas de 60 organizaciones nacionales y regionales, siempre con un carácter abierto.

Este Foro no margina ni veta a nadie, solo aspira impulsar el intercambio entre todas las organizaciones para unir criterios sobre los principales problemas de los trabajadores en el mundo. Por eso convoca a todos sin considerar afiliaciones, sin arrogancia. En este proyecto, tanto la FSM como los Sindicatos de China, van poner todo su esfuerzo hasta que se convierta en un Foro permanente, democrático, unitario y abierto. Si la CIOSL quiere participar será bien recibida para ver en conjunto la defensa de los intereses de los trabajadores y la lucha contra el poder de las transnacionales, del neoliberalismo, FMI, BM, etc. Lamentablemente la CIOSL está mas preocupada en vetar a los sindicatos de China, y excluir a la FSM y a otros sindicatos que piensan diferente, significa que todavía no salen de la guerra fría.

13 ACCIONES DE LUCHA UNIFICADA BASADAS EN PRINCIPIOS Y PROGRAMA DE
CLASE.

La FSM no es la intolerante, tampoco somos los divisionistas, nunca hemos dividido al movimiento sindical, mas bien nos dividieron. Nos han satanizado con el san benito de ser brazo del comunismo pero la FSM no excluye a nadie. Son los intolerantes los que nos excluyen. Los dirigentes y militantes revolucionarios en las filas de la FSM, en todos los continentes, han sido las víctimas de las represiones más crueles por ser consecuentes.

Sin embargo, en la hora actual, la FSM invita a las otras organizaciones internacionales a debatir, intercambiar puntos de vista y unir criterios para plasmarlos en acciones de lucha, sobre la base mínima de los siguientes.

Principios y programa de la clase obrera

Principios

1- Vigencia de la lucha de clases

El desarrollo del capitalismo ha ocurrido directamente ligado al desarrollo de las clases sociales que determinan las luchas principales que se debaten en su interior. La historia de la humanidad ha sido, y sigue siendo, determinada por la lucha de clases. Hoy, en todas partes del mundo, está presente la fuerza social (el capital) y la fuerza social (el trabajo) y, entre ambas, existe un conflicto irreconciliable cotidiano, diario, incesante. Este conflicto se expresa en las tres generaciones de proletarios coexistentes actualmente, es decir, en las manufacturas, la gran industria y las tecnologías modernas, independientemente de la calificación de los trabajadores o niveles salariales. En todos los casos, persiste la subordinación al capital y la apropiación por éste del producto del trabajo y conocimiento humanos.

2- Unidad proletaria clasista

La unidad de la clase obrera es un medio para el cumplimiento de un programa propio. Los trabajadores necesitamos de la unidad cada vez mas amplia y profunda para extender y consolidar el movimiento obrero. Las organizaciones sindicales son instrumentos de resistencia para la lucha por reivindicaciones inmediatas contra los efectos que se derivan en la sociedad capitalista. Pero, los sindicatos tienen tareas adicionales más importantes que cumplir, para preparar las condiciones dirigidas a la construcción de una sociedad sin clases.

3- Internacionalismo proletario

La lucha de los trabajadores es internacional conjugada con las formas nacionales. El internacionalismo expresa la identidad política de los trabajadores como clase social. El dominio del capital a escala mundial solamente se puede enfrentar con la fuerza mundial de los trabajadores organizados y concientes orientada hacia la creación de una sociedad solidaria, sin explotadores ni explotados, lo que implica que estamos por cambios profundos de estructura e implicarnos en los procesos revolucionarios, la CIOSL estaría de acuerdo???.

4- Organización obrera clasista

Los sindicatos son organizaciones con límites históricos de acción en el seno de la sociedad capitalista. Pero los sindicatos, entendidos como un frente de trabajadores para la defensa de sus intereses comunes inmediatos, son necesarios para enfrentar al capital. Sin embargo, las contradicciones sociales y políticas implican que los sindicatos no son neutrales ni deben serlo. La neutralidad sindical, el apoliticismo, desnaturalizan a las organizaciones sindicales al impregnarlos de una ideología burguesa. El sindicalerismo, que no sindicalismo, como expresión contemporánea del econocimismo, se limita a cultivar las vertientes conservadoras y atrasadas de los sindicatos para ser asimilados por la sociedad capitalista.

5- Independencia de clase

El Estado es un producto histórico de la lucha de clases e instrumento para mantener el control político, ideológico y organizativo de la clase obrera. Las burocracias sindicales desclasadas constituyen el pilar fundamental para el sostenimiento del actual orden de cosas, en la medida en que fungen como un elemento de gran capacidad dispersante y disolvente de las fuerzas obreras. Esas burocracias, que asumen el doble papel de ser representantes de los trabajadores ante el Estado y empresarios y, representantes de éstos ante los trabajadores, son nocivas al movimiento obrero.

Frente al colaboracionismo de clase, la dispersión y aniquilamiento de las fuerzas proletarias, los trabajadores debemos oponer la organización de los trabajadores en grandes sindicatos, nacionales e internacionales, por rama de actividad económica, base estructural de la organización nacional e internacional de los trabajadores.

La lucha de los trabajadores no es verdadera sin independencia de clase, entendida como el derecho a la formulación, desarrollo y concreción de un programa propio, sin intervención del Estado, empresarios, organismos religiosos o asociaciones políticas no obreras, salvo en donde haya una revolución, como en Cuba, en donde la clase obrera debe ser uno de los pilares de la revolución.

La independencia de clase significa la práctica de la democracia proletaria, en defensa del pensamiento revolucionario de la clase obrera, contraponiendo siempre la propia concepción del mundo a la ideología burguesa, por el desarrollo del programa proletario de reorganización global de la sociedad, en suma, por la definición de objetivos de lucha propios.

6- Derecho de propiedad social

La clase obrera se distingue por su posición ante la propiedad de los medios de producción. En el curso de innumerables luchas, los recursos naturales e infraestructura física se constituyeron en patrimonio colectivo social de los pueblos y naciones. Hoy, las corporaciones imperialistas con el apoyo de sus respectivos Estados, ilegalmente y mediante la guerra de agresión, se apropian de los recursos nacionales.

La lucha de los trabajadores no es ajena a la lucha de los pueblos en defensa de sus recursos, territorios, independencia y derechos sociales. Junto con otros sectores sociales, los trabajadores somos parte de una misma lucha que, en alianza estratégica, nos permita instaurar una nueva sociedad.

Frente al continuo proyecto de reorganización capitalista, en su fase imperialista, orientada a obtener los máximos niveles de cuota de ganancia, los trabajadores debemos oponer la reorganización de los procesos de trabajo para orientarlos a la satisfacción de necesidades humanas. El uso de los recursos naturales ha de ser para el desarrollo social, jamás para la apropiación privada y menos aún como fuente de guerra y destrucción imperialista.

7- Transformación social

La clase obrera lucha por intereses inmediatos e históricos y no se limita a la lucha gremial ni sectorial. Los sindicatos tienen tareas adicionales que cumplir en acercamiento estrecho con las tendencias políticas más avanzadas del movimiento obrero. Los trabajadores necesitamos de un sindicalismo revolucionario, de clase, no nadamás para mitigar en mínima parte las consecuencias del capitalismo sino para cambiarlo por una sociedad solidaria superior. El objetivo histórico de la clase obrera no es solo interpretar al mundo sino transformarlo.

¡Proletarios del mundo, Uníos!

Programa

1- La práctica de la democracia proletaria e independencia de clase del movimiento obrero nacional e internacional.

2- La reorganización democrática del movimiento obrero internacional con base en grandes sindicatos, nacionales e internacionales, por rama de actividad económica.

3- La construcción de centrales nacionales unificadas (únicas), organizaciones continentales, regionales y de la organización internacional (única) de los trabajadores.

4- La sindicalización de todos los asalariados del mundo incluyendo a los trabajadores migrantes.

5- El derecho a la organización y práctica política de los trabajadores.

6- El derecho al trabajo pleno, digno e higiénico con remuneración salarial decorosa.

7- La igualdad de condiciones de trabajo expresadas en convenciones internacionales, legislaciones nacionales y contratos colectivos de trabajo por rama industrial.

8- El derecho sin discriminación a la seguridad social, la alimentación, salud física y mental, habitación, vestido, educación y cultura.

9- La jornada máxima de trabajo de 6 horas diarias y 30 horas semanales, con 2 días de descanso pagados.

10- El derecho a la tierra y sus recursos, así como la socialización de los recursos naturales e infraestructura física de las naciones. Nacionalización de las industrias básicas. Expropiación de las corporaciones transnacionales.

11- La reorganización de los procesos de trabajo bajo el control obrero de la producción y la vigilancia social organizada.

12- La unidad con los sectores sociales y populares para la transformación social, por la paz mundial y en contra de la guerra imperialista.

13- La unidad y solidaridad clasista del movimiento obrero nacional e internacional.

¡Por una sociedad solidaria y sin clases sociales!



Muchas gracias.

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